SÍNTESIS LA SEMILLA

  

Para cosechar hay que sembrar.

Para sembrar necesitamos tierra, agua, sol y una semilla.

¿Donde poner la semilla?... El sitio cierto, la energía cierta.

Para que algo crezca sano y fuerte hay que cuidarlo. Hay que dedicarle tiempo.

 

Crecen hierbas, árboles, animales, seres humanos.

Crecen dudas, ansias, deseos y todo tipo de sentimientos.

A veces no te dejan crecer. Otras te dejan crecer demasiado. 

Los límites ayudan a crecer. El miedo no.

Cuanto más amor sembramos más caricias cosechamos.

 

Para hacer crecer un espectáculo hay que regarlo todos los días, cuidarlo, mimarlo y sobre todo compartirlo.

Aquí estamos para eso.

Traemos esta Semilla que fue regada en Alcalá la Real, Lisboa, Gaeta, Buenos Aires, Lima y que tiene muchas ganas de dar sus primeros brotes hoy, aquí, en este teatro.

 

Planteamiento inicial de la obra:

 

¿Qué pasaría si fuéramos una semilla plantada y no nos riegan?

¿Y si nos riegan demasiado?

¿Qué pasa si con amor nos riegan justo lo que es necesario?

 

¿Qué pasa si crecemos cuidados con el calor del cuerpo durante todo el tiempo que nos hace falta…y qué pasa si no es así?

¿Nos pueden hacer nacer antes de tiempo?

 

Y una vez que nacimos…

¿Qué alimenta nuestro ser más profundo?

¿Cómo florecemos?

 

“LA SEMILLA” habla de la importancia de crecer con cariño,  respetando nuestros tiempos vitales, disfrutando de la educación que recibimos, como alimento fundamental para nuestro sano desarrollo.

 

“LA SEMILLA” expresa la importancia de saber ver y estimular los potenciales personales durante la infancia.